Escenarios de novela: El Día de la Luz

Uno de los elementos más importantes para dotar de credibilidad a una novela son los escenarios en los que se desencadenan los distintos episodios de la trama.

Hoy os traigo un post sobre escenarios de novela donde os cuento los elementos que considero clave a la hora de seleccionar los enclaves que aparecerán en una historia, así como  un recopilatorio de los escenarios más significativos en los que transcurre El Día de la Luz.

¡Vamos allá!

¿Qué elementos no pueden faltar en mis escenarios de novela?

Desde mi punto de vista, para que los escenarios de novela resulten verosímiles y aporten la parte que les corresponde en la narración de la historia, se debe prestar especial atención a tres elementos:

  • Documentación

Una cuidada documentación resulta esencial en muchos aspectos de una novela, y los escenarios son uno de ellos. A mí me resulta imprescindible conocer los lugares que voy a describir, saber quién los frecuenta, a qué huelen, cómo se comporta la gente en  ese entorno, qué ocurrió allí en el pasado, etc.

 

  • Atmósfera

Un escenario debe transmitir algo más allá de lo visual, debe transmitir sensaciones, estados de ánimo, emociones. Por lo tanto, la descripción de un escenario debe incluir los matices necesarios para definir la atmósfera que los rodea.

 

  • Detalles

Y esta es para mí la clave a la hora de elegir los escenarios de novela: los detalles. Esas particularidades de un determinado lugar o estancia que podemos utilizar para transmitir información sin necesidad de describirla. Los detalles son los que inyectan vida a los espacios.

 

Y ahora sí, vamos con los escenarios de El Día de la Luz 🙂

Escenarios de novela: El Día de la Luz

1.- Mullighan Towers

Mullighan Towers es el escenario principal en el que se desarrolla la historia de El Día de la Luz y el epicentro de la trama. Un típico internado de verano inglés por el que campan los protagonistas, y que tiene un gran significado en el conjunto de la novela.

escenarios de novela

Es más que probable que al elegir este enclave me viera influenciada por las historias que me introdujeron en el apasionante universo de la lectura cuando apenas contaba trece o catorce años, y de las que guardo un recuerdo mágico. (Muy especialmente las aventuras de las mellizas O´sullivan y la saga Torres de Mallory ;-))

Como buen colegio inglés, en Mullighan Towers no podían faltar una fabulosa y enigmática biblioteca, las caballerizas o los inmensos salones que acogen el comedor.

 

2.- Londres

Elegí Londres como ubicación de la historia básicamente porque es una ciudad que me encanta, que da mucho juego y que encajaba perfectamente con una trama de tipo thriller.

Además, debía ser una ciudad que me permitiera vincular el origen de la historia en el Antiguo Egipto con la actualidad, y si hay una ciudad con una extensa variedad de símbolos relacionados con el imperio de los antiguos faraones, esa es Londres.

Aunque son varios los puntos de la city que aparecen a lo largo de la novela, hay tres que destacan sobre los demás:

  • La ribera del Támesis

Una espectacular panorámica, transitada a diario por miles de londinenses y turistas, que esconde más de lo que aparentemente pueda parecer…

escenarios de novela

 

  • London Eye

La gran noria guarda un significado muy emotivo para Ruby Meyer, evocando tiernos recuerdos de su infancia junto a su padre recientemente fallecido.

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  • Hyde Park

Como buena amante de la naturaleza no podía dejar pasar la oportunidad de incluir este magnífico enclave como uno de los escenarios de novela que ilustran El Día de la Luz. Un oasis de aire puro y tranquilidad en el corazón de la gran ciudad.

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3.- Egipto

El origen de la historia que cuenta El Día de la Luz, ese secreto familiar confinado durante miles de años que Ruby Meyer va dilucidando a medida que descifra las pistas que encuentra en su camino, tiene lugar en la tierra de los antiguos faraones.

La Necrópolis de Menfis en Saqqara, siendo testigo de la construcción de la pirámide del faraón Dyosher o Tell el-Amarna, ciudad del sol fundada por Akenatón son algunos de los enclaves en los que transcurre esta parte de la novela.

(Aprovecho este punto para recordaros esta entrada con 10 Novelas sobre el Antiguo Egipto ;-))

 

4.- British Museum

Aunque podría haber incluido el British Museum dentro del epígrafe de Londres, este emplazamiento merece su apartado específico, ya que es el marco de unión perfecto entre el comienzo de la historia en el año 2620 a.C. con el faraón Dyosher y el Londres contemporáneo de Ruby Meyer.

Este museo contiene la segunda mayor exposición de arte egipcio del mundo, precedido únicamente por el Museo Egipcio de El Cairo, con piezas tan relevantes como la Piedra Rosetta, el busto colosal de Amenhotep III o el Libro de los Muertos de Hunefer.

Resultó, por lo tanto, ser el lugar ideal en el que esconder una de las claves para desvelar el secreto que la familia de Ruby Meyer había mantenido oculto durante todo ese tiempo.

escenarios de novela

 

Los escenarios de novela constituyen el espacio en el que se funden los personajes y los dotan de contexto, son pues un elemento clave al que yo personalmente dedico una gran parte del tiempo a la hora de escribir una novela.

Gracias por pasaros por el blog una semana más, ¡hasta el próximo jueves!

 

ENTRADAS RECIENTES EN EL BLOG:

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La magia de escribir una buena historia

Esta semana estrenamos la categoría de reflexiones que os prometí que incluiría en el blog con una reflexión literaria que he decidido titular “La magia de escribir una buena historia ”.

Leí esa escueta frase hace poco en una de esas revistas que vienen como suplemento semanal con el periódico, y me estuvo rondando por la cabeza un buen rato.

La magia de escribir una buena historia.

Esas siete palabras, que parecían no decir mucho y que a la vez lo decían todo, me llevaron a reflexionar sobre lo que resulta básico para que una historia se transforme en una buena historia; para dotarla de esa magia, ese algo que te hace sentirte parte del elenco de protagonistas de una novela, sufriendo en tus propias carnes sus alegrías y sus derrotas.

¿Dónde está la clave? ¿De qué depende que esa magnífica idea que llevamos madurando un tiempo se convierta en una buena historia? De buenas a primeras se me ocurrieron varios elementos que podrían salpicar magia a un relato:

 

  • La trama

La trama es la espina dorsal de una novela. Es la forma en que se cuenta la historia en sí, el orden y la sucesión de los acontecimientos y el motor que empuja a que los personajes evolucionen a lo largo de la misma.

En un primer momento, me pareció definitivo que esta fuera la clave para conseguir una historia mágica. Después comencé a dudar, y finalmente decidí que no, que la trama no era la llave para llegar a escribir una buena historia.

He leído tramas muy bien desarrolladas, complejas y que terminaban por atar todos los cabos a la perfección, y aún así, la sensación que tuve al terminarlas fue de vacío, de que aún faltaba algo más, de que me habían contado muchas cosas, pero nada de eso permaneció en mí tras cerrar la última página.

Por lo tanto, la trama quedó descartada como elemento clave para escribir una buena novela.

 

  • Los personajes

Los personajes son el eje de la trama. Los que la dirigen, los que la soportan y los que dan sentido a todo lo que acontece. Ellos son el alma de la novela.

Es por eso que contemplé la posibilidad de que unos personajes bien construidos, con una caracterización compleja y un marcado conflicto que resolver  que consiga hacer que te metas bajo su piel podría ser la llave para imprimir esa anhelada magia a una historia.

Sin embargo, también recuerdo haber leído más de una novela con unos personajes que se sentían muy reales, con los que llegué a empatizar, simpatizar e incluso sentirme identificada, y sin embargo pasaban por aquella historia que les había tocado protagonizar sin pena ni gloria, pues más allá de ellos mismos no encontré más que un horizonte hueco.

Dicho esto, di también por descartado que los personajes fueran el ingrediente mágico para escribir una buena novela.

 

  • El ritmo

Mantener un equilibrio en el ritmo del relato es fundamental para que el lector se sienta enganchado a la novela que tiene entre manos. Imprimir un ritmo frenético a determinadas escenas es fundamental para mantener la tensión y la intriga, pero siempre intercalándolo con escenas más estáticas que permitan al lector tomar aire antes de continuar.

Conseguir mantener este equilibrio es una de las labores más complejas al escribir una novela, y precisamente por eso se me ocurrió que la magia de una buena historia pudiera residir en la consecución de esa perfecta armonía.

Aunque por otro lado, por mucho que el ritmo alcance una consonancia impecable para mantenerte atado a las páginas pero sin ahogarte, quizá la historia que te cuenten, cómo te la cuenten o a través de qué personajes te la transmitan, no logren atraparte en ese universo.

Llegados a este punto, descarté también que la clave para escribir una buena historia fuera lograr ese punto de equilibrio tan delicado en cuanto al ritmo.

 

  • La verosimilitud

Por mucho que estemos leyendo una historia de ficción y sepamos a ciencia cierta que así es, la historia siempre debe resultar creíble. Que no sea real no significa que no deba ser verosímil, sino todo lo contrario.

Dos elementos clave para conferir credibilidad a una historia son la documentación y el worldbuiding. Trabajar bien estas dos piezas empujará al lector a sentirse cercano a la historia y a vivirla con más intensidad.

Sin embargo, volvemos a lo mismo de antes. Yo personalmente he leído obras con un wordbuilding brutal y una documentación trabajada con minuciosidad, pero cuyas historias no han logrado transmitirme esa magia especial.

 

  • Un buen final

¿Y si crear un buen final fuera la clave para lograr escribir una buena historia? No es cómo empieza sino cómo acaba, suelen decir.

Tal vez maquinando un final impactante, que no sea para nada previsible, con un giro argumental que consiga dejar al lector con la boca abierta, podríamos alcanzar nuestro objetivo.

De hecho, la sensación y el recuerdo que persiste en el tiempo sobre un determinado libro, al menos es mi caso, es la que te queda cuando cierras la última página. ¿Y si hemos conseguido dar con la clave mágica para escribir una buena historia?

Pues no. Tampoco.

Y rebatir este argumento me resultó muy sencillo en este caso: en algunas ocasiones (muy pocas, pero las ha habido), la historia iba por tan mal camino, que fui incapaz de llegar hasta el final del libro. Quizá fuera un final espectacular, que podría haber cambiado por completo mi percepción sobre la novela, pero eso es algo que nunca sabré.

 

Entonces, ¿dónde se esconde la magia de escribir una buena historia?

Pues aquí va mi conclusión: la magia de una buena historia no está en ninguno de estos elementos en particular, sino en todos ellos a la vez. En cómo se interconectan entre sí. Tienen que entrelazarse y cuajar de tal manera que consigan que la historia te envuelva y te arrastre al interior de otro mundo, hasta sentirla tan de cerca que puedas incluso escuchar la entrecortada respiración del protagonistas en su lecho de muerte. Que cuando se caiga del caballo mientras huye del villano sientas cómo la piel de tu pantorrilla se desgarra mientras se arrastra bruscamente contra la gravilla. Que cuando, por fin, el tan deseado beso acontezca, un enjambre de abejas agite tu estómago.

El perfecto engranaje de todos y cada uno de los elementos que la conforman. Esa es definitivamente, desde mi punto de vista, la verdadera magia de una buena historia. Y solo de la combinación perfecta de todos y cada uno de los ingredientes resultará la receta mágica para escribir una buena historia.

¿Coincidís conmigo? ¿Hay algún otro elemento que consideréis imprescindible para crear una historia mágica?

 

Por si acabáis de aterrizar por aquí, os dejo los enlaces a las últimas entradas del blog:

·         5 Técnicas para enfrentarse a la hoja en blanco

·         Dónde buscar inspiración para escribir una novela

·         10 Novelas sobre el Antiguo Egipto

·         Comenzando un nuevo reto: mi blog de escritora

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Dónde buscar inspiración para escribir una novela

Cuando hablamos de encontrar inspiración para escribir una novela, puede parecer que nos referimos a algo abstracto y bucólico, como una iluminación que brota de repente de la nada y nos resuelve esa cuestión que teníamos pendiente.

Pero la realidad no es así, la inspiración para escribir una novela, al igual que para muchas otras cosas, hay que buscarla y perseguirla hasta encontrarla. A la inspiración hay que dedicarle tiempo, cultivarla, entrenarla y ayudar a que fluya.

Un antiguo y entrañable profesor de química orgánica nos repetía hasta la saciedad una famosa frase de Pablo Picasso: “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”. Lo hacía para ilustrar el descubrimiento de la penicilina por Alexander Fleming, y sin duda es aplicable a cualquier campo de la vida. Si sigues en tu rutina, esperando a que la inspiración aparezca mediante intervención divina, nada sucederá.

En esta entrada os voy a contar dónde busco yo la inspiración para escribir una novela, y qué situaciones, momentos, escenarios, etc. hacen que mi imaginación fluya sin control.

¿Dónde encuentro inspiración para escribir una novela?

1.- Lugares o escenarios con encanto mágico

Esta es, sin ninguna duda, una de mis principales fuentes de inspiración. La que más me sugestiona y hace que despierten mis musas. Lo ideal siempre es poder estar físicamente en un lugar para embriagarte no solo de los estímulos visuales sino también de los sonidos, olores y otros matices. Pero a veces es suficiente con mirar una fotografía, imaginarte allí y dejarte llevar por los sentidos.

Como anécdota, os puedo contar lo importante que fue este aspecto cuando comencé a escribir “El Día de la Luz”. El germen de la historia fue fruto de los recuerdos que almacenaba en mi memoria sobre los veranos pasados en mi niñez en un pequeño pueblo burgalés. No es que el lugar en sí tuviera un encanto especial, más bien fueron las sensaciones y percepciones que me venían a la mente al evocar aquellos tiempos: la imagen de una casa abandonada con el enrejado roñado fagocitado por reptantes plantas de hiedra, el crujido de la madera bajo nuestros pies las noches que jugábamos al escondite con las linternas, el fragor del agua helada que brotaba de los pilones, la gama de tonos verdosos de las algas y el musgo que tapizaba el estanque, y por supuesto, ese aroma inconfundible a vacaciones y libertad. A partir de todo esto fue germinando la semilla que se convertiría en mi primera novela publicada por Editorial Círculo Rojo.

En general, los lugares que más me inspiran a la hora de escribir una novela son:

  • Escenarios donde predomine el agua: lagos, estanques, riachuelos, cascadas, y por supuesto, el mar. La panorámica, la brisa y el olor a naturaleza que emana de ellos son capaces de hacerme evocar infinidad de emociones.

Inspiracion para escribir una novela

  • Edificios peculiares o misteriosos: castillos, antiguas casas abandonadas, monasterios, casitas de campo…

A la hora de escribir tanto escenas de acción como de misterio, este tipo de edificaciones ejercen un gran poder estimulante en mí. En alguna ocasión he llegado incluso a simular una persecución en el interior de un castillo de lo metida que estaba en la historia que tenía en mente. (Sí, simular peleas, hablar sola, poner caras de sufrimiento y fingir miradas malvadas de manera inconsciente forman parte de mi proceso de escritura, pero esto ya os lo detallaré en otra entrada ;))

Inspiracion para escribir una novela

  • Naturaleza en estado puro: senderos, bosques, montañas….

Estos escenarios no me inspiran para ninguna escena en particular, simplemente con caminar por un paraje así dejando que mi mente se sumerja en la historia que tengo entre manos, hace que las ideas surjan por sí solas. Es como si de pronto mi mente saturada por la rutina se mimetizase con el entorno al ver frente a sí ese espacio abierto, libre e infinito, abriendo la puerta a la creatividad.

Inspiracion para escribir una novela

2.- La gente y sus historias cotidianas

Muchas veces es suficiente con sentarme en el banco de un parque y ver a la gente pasar, para comenzar a construir la trama de una historia en base a sus personajes. Imaginar de dónde vienen, a dónde van, qué les preocupa, qué esconden…

También me resultan bastante inspiradoras algunas historias personales que de vez en cuando descubro a través de los periódicos o alguna serie documental.

3.- La meteorología adversa

El mal tiempo tiene un poder abrumador sobre mi imaginación. Basta con asomarme a la ventana un día de tormenta o salir a pasear por el campo entre la bruma del amanecer, para que las ideas surjan y se vayan entretejiendo casi sin esfuerzo en mi cabeza.

Inspiracion para escribir una novela

Además de inspirarme para crear el contenido de mis historias, una buena tormenta es como un catalizador que me empuja a querer escribir sin parar. Como cuando era más joven y al ver las olimpiadas en la televisión sentía una necesidad imperiosa de salir a correr alrededor de la casa (sí, habéis leído bien, cuando era más joven, ya no me pasa;), o como cuando una tarde de verano suena tu canción favorita mientras conduces con las ventanillas bajadas y no puedes reprimir la necesidad de cantar como una loca.

Es una especie de impulso interior que se activa de forma inconsciente y me hace sentir auténtica necesidad de escribir.

4.- La lectura: libros, libros y más libros.

Esto es como una regla de tres: momento de lectura del que disfruto, ideas que surgen para continuar la novela. El simple hecho de leer cualquier género o temática estimula algo en mi subconsciente y engrasa mi mecanismo creativo haciendo que la escritura fluya con mucha más naturalidad.

5.- La música

La música es magia para la imaginación. Hay dos momentos en los que utilizo la música para despertar la inspiración para escribir una novela: durante un viaje por carretera mientras el paisaje corre a toda velocidad al otro lado del cristal, y antes de dormir, sumida en la oscuridad, donde la melodía supone la única estimulación. Las ideas, los personajes y las conexiones entre ambos llegan por sí solas.

 

¿Qué os han parecido mis formas de buscar inspiración para escribir una novela? ¿Dónde encontráis vosotros la inspiración?

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Gracias por leerme y feliz semana 🙂

Comenzando un nuevo reto: mi blog de escritora

Pues eso. Que como las horas del día no se me quedan lo suficientemente cortas con los proyectos actuales, he decidido embarcarme en este nuevo reto: mi blog de escritora.

Los que me conocéis (aquí tenéis una breve biografía por si no es el caso ;-), sabéis que, a pesar de ser una chica de “ciencias”, siento una pasión incondicional por las letras, por la capacidad que tienen de crear realidades paralelas en las que perderse y evadirse o con las que fundirse para escapar de la monotonía. Por eso disfruto enormemente escribiendo historias.

Y ahora siento la necesidad de compartir algo más allá de mis novelas, algo que me permita mantenerme en contacto con vosotros, lectores, de una manera más continuada. Y entonces he pensado, ¿por qué no contaros cómo, cuándo, dónde y por qué escribo mis novelas?

Llevo algunas semanas dándole vueltas al tipo de contenido que voy a incluir en este nuevo blog de escritora, y creo que ya lo tengo bastante claro. No va a ser un blog estrictamente literario, ni tampoco un blog enfocado a dar consejos en técnicas de escritura. Porque lo que pretendo es acercarme un poco a todos vosotros, que me conozcáis un poco más, que podáis profundizar en mi estilo, que sepáis qué me llevó a escribir novelas, por qué esas temáticas, cómo me organizo el trabajo, cómo me inspiro para crear las historias…

Por lo tanto, será un blog de contenido literario, sobre libros, sobre escritura y sobre creatividad, pero todo enfocado siempre desde un punto de vista personal, desde mi propia experiencia en cada uno de esos ámbitos. Así será mi blog de escritora.

Por el momento, he decidido clasificar el contenido de este blog de escritora en cuatro categorías:

  • Mis técnicas de escritura

Aquí os contaré tanto las técnicas serias y profesionales como las experimentaciones más alocadas a las que recurro en busca de inspiración para las historias, los personajes, los escenarios… También incluiré detalles y experiencias concretas sobre el proceso creativo de El día de la luz.

Además, os iré contando mi manera de organizarme el trabajo, la gestión del tiempo, la estructuración de las novelas, la ambientación que utilizo para escribir cada tipo de escena, etc.

 

  • Listas y recopilaciones

Quizá esta sea la sección menos personal desde el punto de vista de mostraros mi experiencia, pero resulta que soy adicta a las listas, a la información clasificada y ordenada, a las categorías y subcategorías (podéis comprobarlo en este mismo momento, aún no tengo contenido y ya lo estoy repartiendo en categorías:-O). Por lo que en uno u otro sentido, estas listas también forman parte de mí.

 

  • Estimulando la creatividad

Aquí incluiré entradas sobre técnicas y ejercicios que estimulan la creatividad y entrenan nuestra imaginación derribando los muros de la realidad en la que vivimos enfrascados el día a día. Serán técnicas “tradicionales” que a mí me han servido de ayuda, y también técnicas propias, más “caseras”, que han ido surgiendo durante  el proceso creativo de mi primera novela.

 

  • Reflexiones

Este será, sin lugar a dudas, el apartado más personal donde reflexionaré sobre temas literarios y sobre otros que no lo son tanto. Mi pequeño rincón de meditación compartida.

 

Posiblemente, con el tiempo, iré ampliando las secciones. Pero creo que así no está mal para empezar. Y, por supuesto, estaré feliz de escuchar cualquier sugerencia que queráis hacer y me ayude a complementar mi nuevo blog de escritora. Porque escribir es un proyecto personal que nutre una gran parte de mis aspiraciones vitales. Pero sobre todo, es algo que hago con mucho cariño para todos vosotros.

¡Espero que lo disfrutéis!

P.D. Si no os queréis perder ninguna entrada, recordad que podéis suscribiros a mi newsletter aquí para estar al día;-)