5 Técnicas para enfrentarse a la hoja en blanco

Enfrentarse a la hoja en blanco

Enfrentarse a la hoja en blanco supone un gran miedo para muchos escritores cuando comienzan a escribir una novela. Establecer ese punto de partida a partir del que tejer toda una historia puede llegar a producir un parón en el proceso de escritura que en ocasiones llega a durar semanas o incluso meses, y es lo que comúnmente se conoce como bloqueo del escritor.

En mi caso, y por el momento, he de decir que nunca he sufrido este bloqueo. Es más, me atrevería a decir que ese momento de enfrentarse a la hoja en blanco es uno de mis preferidos y probablemente con el que más disfruto al escribir nuevas historias.

La hoja en blanco significa para mí todo un mundo de posibilidades. Es empezar a construir, sin rumbo muy definido, los cimientos de todo un entramado que sabes que al final encajará a la perfección. Es el momento en el que no tienes ningún tipo de atadura, puedes crear lo que quieras, a quien quieras y como quieras sin estar pendiente de ningún detalle preestablecido que te pueda condicionar. Es un despliegue de creatividad en su máximo esplendor.

A pesar de ello, sí es cierto que a lo largo de la historia siempre surge algún momento en el que te planteas, ¿y ahora qué? ¿Hacia dónde sigo? ¿Cómo lo hilvano con las demás subtramas?

En esta entrada de hoy os voy a contar 5 de mis técnicas preferidas  y que más utilizo cuando llega la hora de enfrentarse a la hoja en blanco. Espero que os sirvan de ayuda 😉

5 Técnicas para enfrentarse a la hoja en blanco

1.- La técnica “YSI

Esta es la técnica más sencilla del mundo, y a la vez una con la que puedes explorar el gran número de posibilidades que puede albergar tu historia. Yo recurro a ella día sí y día también, y siempre consigo lo que busco.

La técnica “YSI” consiste en algo tan sencillo como plantarte frente a tu historia y formularte preguntas que comiencen con ¿y si…?

Puedes jugar a sustituir, combinar, eliminar, reordenar o invertir cualquier escena, situación o decisión que tomen tus personajes, creando de la nada miles de posibilidades alternativas.

Aunque pueda parecer  muy simple, es una técnica fantástica para desarrollar giros inesperados en la trama.

2.-Visualizaciones

Antes de plasmar cualquier idea sobre el papel, me resulta muy útil imaginarme mentalmente cómo transcurre una escena, cuáles son los detalles significativos de un escenario concreto o incluso las expresiones de los personajes ante determinadas situaciones.

Para que estas imágenes vayan tomando forma en mi mente, suelo recurrir a los elementos que os contaba en la entrada de hace un par de semanas sobre dónde buscar inspiración para escribir una novela.

Trato no solo de “ver” la escena en mi cabeza, sino de sentirme parte de ella para poder captar todos los matices y percibir con los cinco sentidos las sensaciones que me transmite. Esto es de gran ayuda a la hora de plasmar posteriormente sobre esa hoja en blanco una escena más allá de lo visual.

3.- Empieza por donde sea, pero empieza.

Cuando comencé con esta aventura de escribir historias, estaba obsesionada con empezar por el principio. “Para conseguir llegar a escribir una novela, tendré que escribir el primer capítulo”, pensaba.

Pues no. Eso no es para nada necesario. Para escribir una novela no hace falta empezar por el primer capítulo. Puedes empezar por una escena que se desarrolle en cualquier punto de de la trama y después ir cimentando la historia hacia delante y hacia atrás.

Incluso puedes empezar escribiendo el final, el desenlace de la historia, y a partir de ahí construir los personajes, escenarios, conspiraciones, etc. que sean necesarios para acabar en ese punto.

4.- Nubes de palabras

Esta es una buena técnica para enfrentarse a la hoja en blanco con resultados prácticamente inmediatos y de una manera muy sencilla. Consiste en unir palabras al azar, construyendo frases aleatorias hasta que una de ellas consigue encender la bombilla e inspirarte en la dirección que debe tomar la novela que tengas entre manos.

Hay mil formas de jugar con esta técnica, aquí os cuento cómo la suelo aplicar yo: normalmente trazo una tabla con siete columnas y diez filas. Cada columna lleva por encabezado una categoría (sustantivo, adjetivo, verbo, etc.)  y se trata de cumplimentar cada una de las celdas con palabras aleatorias (yo suelo abrir algún libro, revista o diccionario y seleccionarlas al azar), atendiendo al encabezado de cada columna.

Mi secuencia de columnas suele ser: sustantivo, adjetivo, verbo, adverbio, sustantivo, preposición, sustantivo.

De esta manera, seleccionando una palabra de cada columna al azar, puedes conseguir frases como:

“Casa afligida corre temprano mar con leche”

“Zorro incómodo llover jamás pintura en medalla”

“Burbuja gris seguir tal vez simpatía hasta pelirrojo”

“Comida flexible caer deprisa arena mediante canción”

“Amigo brillante gritar antes dormitorio por reina”

Puede que algunas de ellas (la mayoría) no tengan mucho sentido, incluso las palabras que las componen pueden no tener ninguna relación lógica entre ellas o con mi historia, pero la verdad es que siempre hay alguna que me sirve de catalizador para que la maquinaria creativa se ponga en marcha.

5.- Métete en ambiente

A veces, el hecho de conseguir enfrentarme a la hoja en blanco con éxito es tan sencillo como tomarme un día para mí. Un día entero para pensar y sentir. ¿Qué hago? Pues viajar en tren, correr bajo la lluvia, visitar un monasterio, sentir la brisa a la orilla del mar o dar un paseo por un bosque inundado de hojas secas.

Siempre llevo una libreta a mano para anotar cualquier detalle que solo cuando estás metida en ambiente puedes percibir. Después, frente a la hoja en blanco, solo tengo que revivir esos momentos para que la historia fluya.

 

¿Qué os han parecido estas técnicas para enfrentarse a la hoja en blanco? ¿Las conocíais? ¡Contadme qué otras técnicas utilizáis vosotros!

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¡Feliz semana!

4 opiniones en “5 Técnicas para enfrentarse a la hoja en blanco”

  1. Holaaaaaa!!!
    Estas técnicas son muy buenas!!!!
    En mi vida del dia a día llevo mi libretita o agenda para lo que pueda surgir jeje!!!
    Tengo que echar un ojo a tus entradas anteriores!!!
    Un besiño desde mividapor1libro.blogspot.com

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